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HOMENAJE
¿Quién fue el primero en
dividir?
¿Quién fue el primero que fijó los colores y las costumbres?
Ningún Dios pudo ser causante de tan significante necedad.
Sin duda fue algún hombre el que sembró la primera semilla de odio en
algún sitio.
Y otros lo siguieron y entonces si se hizo complicado detener tan
macabro emprendimiento.
Los que persiguen la fe llevan en sus almas la mayor condena: la
insensibilidad eterna, y jamás lograrán conciliar el sueño de la
verdad.
Los que no entienden razón llorarán gotas de una sangre que no les
pertenece, y ya desnudos frente al hombre, su similar, se desgarrarán
sus almas envueltas en gritos de perdón.
¿Quién fue el primero en dividir?
¿Quién fue el primero que fijó los colores y las costumbres?
Y en Dios depositaremos la fe para detener tan macabro emprendimiento
......
Es una mañana tranquila,
y aunque el hospital regenera constantemente situaciones
contradictorias, todo parecía indicar que sería un día más.
Pero no fue así.
Una ambulancia se detiene en la parte de atrás del edificio dónde se
levanta un templo judío. Aparentemente nadie le presta atención. Un
furioso estruendo cobija la tragedia.
Todos corren desesperadamente de un lado para el otro. Se detienen los
relojes, se detiene el mundo.
Se detienen los predicadores y los nobeles de la paz.
Se detienen los congresos y los partidos políticos. Y hasta se detienen
los ángeles.
Se detienen las conciencias y se detiene el obrero.
Se detienen los oligarcas y los pobres.
Se detienen los ancianos y los chivos expiatorios.
Se detienen los niños para preguntar que fue lo que pasó.
Se detiene el reino de los cielos.
Y paradójicamente, no se detiene a los culpables.
LETRA
Y MUSICA: ARIEL LEIRA
(En homenaje a la gente que murió en el atentado a la AMIA)
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